San Isidro Labrador y San Galderic
De muy antiguo, en la procesión del Viernes Santo, el primer paso era el de la oración de Jesús en el huerto de Jetsemani. Se podía contemplar la imagen de Jesús arrodillado a los pies de un ángel que le presentaba un cáliz de amargor arriba de un árbol florecido, las ramas del cual se posaban unos cuantos pajarillos vivos. Los tres apóstoles predilectos dormían en el lado opuesto. Este paso pertenecía al gremio de los payeses y como otros fue destruido.
Un grupo de agricultores de santa Eugenia y de Palau Sacosta, llevados por un designio de perfección y devoción se agruparon para celebrar actos de culto entre ellos la asistencia nuevamente a la procesión penitencial del Santo Enterramiento del Viernes santo. Con fecha de 20 de abril de 1946
Solicitaron la posibilidad de ser erigidos en cofradía. El 4 de mayo el Sr. Obispo aprobaba los estatutos.
Faltaba lo más importante el paso. La junta de la cofradía acordó, en una reunión celebrada el día 11 de noviembre de 1946, la construcción del paso representativo de la Oración de Jesús en el Huerto de las Oliveras, y encargaban al admirado escultor Gerundense, Sr. Carrera la maqueta, y pocos meses más tarde la talla que la realizo el escultor barcelonés Sr. G. Arquimbau. Año tras año fue saliendo el paso, hasta que alrededor de los años setenta tubo que quedarse esperando mejores tiempos en la capilla de Sant Lluc.
Fue en el año 1985 en que un grupo de jóvenes agricultores y gente vinculada al campo, en Girona y cercanías con el apoyo de antiguos cofrades, decidieron revivir la cofradía.
Muchas ganas llevaban aquella gente y en un tiempo record consiguieron restaurar el paso y que unos 14 encapuchados lo acompañasen por las calles de Girona. Dos años mas tarde además de aumentar el número de encapuchados, a 40 se crea la sesión infantil de la cofradía, que este mismo año ya tenía dos representantes numero que aumento a cuatro el siguiente año como también crecía el número de encapuchados.
No hace falta decir que la cofradía consigue su finalidad, o sea conservar y avivar entre la gente que vive trabaja o simpatiza con el mundo rural la devoción a su patrono, que según la tradición eran campesinos y ramaderos, y dar a conocer sus virtudes al mismo modo que fomentar y contribuir a un mayor esplendor de la Semana Santa Gerundense.
Acabada la procesión la cofradía se reúne en santa hermandad y alegría compartiendo una gran buñuelada. Pero no acaba todo aquí sino que el propósito de la junta es que los asociados formen una gran familia y como lo mejor para reunirse es una buena mesa, cada año se celebra ana gran paella donde la mano de algunos cofrades hacen maravillas.
La cofradía esta abierta siempre a todos, y así todos juntos los que estamos y los que vendréis, podemos cantar a nuestro patrón el antiguo gozo que reza.
“puesto que siempre sois estado de payeses gran honor y guardadnos siempre del mal
San Isidro Labrador”